En este momento estás viendo Hacia una gestión sistémica del deporte

Hacia una gestión sistémica del deporte

¿Qué factores debemos tener en cuenta?

Hablar hoy de Gestión Deportiva, no es sólo referirse a la organización especifica de la actividad, su planificación y su puesta en práctica, sino que es analizar todo un entramado que traspasa a la sociedad que rodea a las organizaciones que sistematizan el deporte y a las personas que lo practican y asisten a él.

La metodología de gestión ha evolucionado en los últimos años debiendo adaptarse al impulso que ha alcanzado la actividad deportiva en la vinculación social, el entretenimiento y el cuidado de salud de las personas.

Es por esta razón que el enfoque que se le proporcione a la gestión deportiva no debe ser observado desde la particularidad de un proyecto para resolver un problema, sino desde la integración dentro de un sistema en el que conviven la sociedad, las organizaciones y quienes las integran y son beneficiados por sus acciones.

Por esta razón, al pensar en una gestión sistémica del deporte hay factores claves que van a tener incidencia directa en el resultado de esa tarea y que son:

El CONTEXTO que rodea a las organizaciones deportivas que determinará el pensamiento social y cultural de ese conjunto de la sociedad a la que debemos ofrecerles el espacio de la práctica deportiva, ya sea para la recreación, para la competición deportiva o para actividades de cuidado de la salud.

Las PERSONAS, recursos humanos de las organizaciones vínculos directos y transmisores de las propuestas institucionales y las mujeres y hombres a las que van dirigidas las acciones, que serán el eje central de la gestión ya que todo lo que planifiquemos será en función de sus gustos y necesidades.

Los PROCESOS, que se establecerán para que la gestión obtenga los resultados esperados: un análisis del que surjan datos concretos de cuáles son las dificultades que habrá que afrontar, una planificación acorde a ese diagnóstico, una operación clara y adecuada y por último una evaluación de este tanto de resultados como de impacto que nos lleve a una revisión de lo actuado.

Las ESTRATEGIAS pensadas para desarrollar efectivamente todas las acciones que se pongan en práctica y que nos lleven a concretar los objetivos. Pensar una estrategia es proyectar la organización a un escenario desconocido anticipando, a partir de datos concretos, pero también con experiencia e intuición, situaciones que se presentarán y que debemos resolver.

Las ESTRUCTURAS de las entidades tanto las funcionales como las organizativas. Del armado y articulación de estas, dependerá la eficiencia para cumplir con la visión institucional.

Y, por último, La CALIDAD del servicio a ofrecer. Esta no surge espontáneamente, sino que debe haber una relación entre la estructura organizativa, los procesos de gestión y las capacidades de los recursos humanos que están a cargo de las actividades.

Es la clave para crear valor y generar satisfacción en los usuarios. Al pensar en la demanda de la gente, no solo debemos tener en cuenta sus gustos y necesidades, sino también las posibilidades y objetivos de las organizaciones deportivas que lo brindan.

Conclusión

Los gestores deportivos deberán pensar e implementar un modelo de gestión que integre estos factores y, desde la comprensión del acervo cultural de la sociedad, generar propuestas que estén orientadas a satisfacer sus demandas.